El alma de la casa: la cocina

Restaurante Lorea_Dekton

Sabíamos lo qué queríamos. No, nuca fue un capricho, fue una idea. La idea de lograr tener una cocina con un diseño lindo y funcional. Una cocina que no existía en México…, hasta ahora.

Partimos de tres premisas: la ergonomía como eje fundamental, la belleza como una obligación para una cocina abierta, y el diseño como una sinergia entre Dekton y Lorea.

Así surgió el espacio donde creamos los platos que disfrutas. Así logramos aprovechar cualquier hueco y poder tener más herramientas para sorprenderte.

En nuestra cocina hay cosas que no imaginas: estanterías escondidas, refrigeradores ocultos debajo de las mesas de trabajo, cajones con temperatura controlada para guardar los platos, agua cerca de la zona de producción…, módulos que se adaptan a nuestra forma de cocinar y de pensar.

Luego, el color. Es blanco. Sólo así lograríamos reflejar cómo somos al cocinar. Para ello, la porcelana de Consentino era perfecta. Es más que una base. Es una superficies donde podemos experimentar cualquier técnica culinaria. Además son asépticas e imposibles de maltratar.

Nada de eso fue un capricho. . Lo que es un capricho: es la belleza y el diseño. Para nosotros la cocina va más haya de cosas funcionales, para nosotros la estética siempre está ligada a la forma de entender la vida. Para nosotros era indispensable que la cocina se notara.

La ilusión que generan las placas nos encanta. Es como ver una sola pieza larga y blanca que termina por unir con la pared. Eso es armonía y sutileza. Eso es el reflejo de todo lo que encontrarás en Lorea. Al final, es el alma de la casa.

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